octubre 30, 2020

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¡A UN AÑO DEL ADIÓS!

Han pasado ya 365 días desde el sorpresivo retiro de Andrew Luck, un año en el que la franquicia de los Indianapolis COLTS se las ingenió para salir a flote con el material a la mano.

Luck comenzaría su carrera dentro de la NFL siendo la primer selección global del draft 2012, llegando a una franquicia con récord 2-14 y que, durante el receso de temporada se había quedado sin varias de sus súper estrellas, entre ellas; el también QB Peyton Manning.

No podía tener un mejor inicio dentro de la liga, puesto que su primer pase como profesional se convirtió en un TD a Donald Brown, emulando así, lo hecho por el mismo Manning 14 años atrás cuando este conectó de la misma manera con Marvin Harrison para su primer pase y su primer TD. Eso no fue lo único en lo que lo podíamos comparar con “el Sheriff”, durante su primer juego de temporada regular; ambos tiraron para +300 yardas, 1 TD y 3 intercepciones.

Durante sus primeras 3 temporadas llevaría al equipo de la herradura a los playoffs, cada año quedando un paso más cerca del juego grande, para 2015 llegarían nombres como Andre Johnson y Frank Gore en la agencia libre, más el velocista Phillip Dorsett vía draft; las expectativas serían aún mayores. Justamente aquí, cuando el camino parecía iluminarse, comenzarían las malas noticias para el joven mariscal, la temporada la iniciaría en la banca debido a una lesión en el hombro, perdiendose los dos primeros juegos del 2015, eso no sería todo, durante la temporada, Luck sufriría una laceración de riñon que lo mantendría fuera de 2 a 6 semanas, ala postre los Colts terminarían con récord de 8-8, fuera de playoffs y un QB que jugaría sólo 7 juegos.

aun con la dura temporada de 2015, para 2016 Andrew se convertiría en el jugador mejor pagado de la NFL, firmando un contrato de 140 millones de dolares; ese año terminaría lanzando 4,240 yardas y 31 TDs, pero sería la segunda campaña consecutiva en la que no jugaría todos los juegos del calendari, asimismo sería la segunda para los Potros con un récord de 8-8.

Después del fin de temporada Luck se sometería a una operación para reparar un problema con su brazo derecho, problema que lo venia aquejando desde 2015.

Para la temporada 2017 se esperaba que Luck iniciara en algún momento detrás de Scott Tolzien, pero en noviembre de ese año fue mandando a lista de lesionados dejando en claro que no jugaría un sólo snap en ese año. Con tantos rumores sobre el estado de su brazo derecho, muchos expertos cuestionaron el nivel con el que regresaría a los emparrillados, incluso sí regresaría a jugar alguna vez.

Luego de 616 dias, Andrew sería el QB titular en contra de los Bengals en el kick-off de 2018, juego en el que lanzó para 319 yardas 2 TDs y 1 int, implementando, ademas, récord personal de pases completos con 39. ¿Aquí, alguien tenia dudas del nivel y la recuperación?

Esa temporada guiaría a los COLTS devuelta a Playoffs y sería condecorado con el premio al “Comeback Player of the Year” terminando con 4593 yardas, 39 TDs y 15 intercepciones; la gerencia le había rodeado con una de las mejores lineas ofensivas, una defensa con gran proyección a futuro y esta vez, un HC comprometido con el proyecto. Los aficionados retomaban el sueño de ver a sus Colts coronandose de la mano del QB; Sin embargo, la vida les tenía una sorpresa…

… para 2019 Chris Ballard, Gerente General de la franquicia, seguiría fortaleciendo el roster de los Colts entorno a su joya, el #12, pero una bomba estallaría en el 3er juego de pretemporada; durante la segunda mitad del encuentro vs los Bears, se filtraba la noticia del retiro del joven QB.

Los aficionados presentes en el Lucas Oil Stadium lo despidieron entre abucheos y aplausos, pendientes de la confirmación por parte del QB o del equipo, minutos después, Luck saldría a una conferencia de prensa en donde daría fin a su carrera como profesional.

“NO ES UNA DECISIÓN FÁCIL, ES LA DECISIÓN MÁS DIFÍCIL DE MI VIDA, PERO ES LA DECISIÓN CORRECTA PARA MÍ”

Así se despediría de los emparrillados, dos semanas antes del kick-off, dejando una carrera de 7 años, 23671 yardas y 171 TDs.

En mi opinión, Andrew llegaría a la NFL derrochando talento, siendo considerado el QB mejor preparado desde John Elway, y que, para su mala suerte, sería victima de una terrible administración por parte de Ryan Grigson y Chuck Pagano; Jim Irsay se equivoca al extender a esta dupla y seguir martirisando al QB, ya que en en 5 años sólo invirtió en una primera ronda para proteger a Luck, ademas de otrogar contratos a amigos como Trent Cole y Todd Herremans.

Andrew Austen Luck, la promesa que nunca se cumplió.

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