noviembre 23, 2020

Factor Cu4tro

Somos la revolución deportiva

¿El dinero acabara con el fútbol?

Bueno, esta es una pregunta que se hace recurrentemente los muy apasionados, los “románticos” del deporte, esos que les gusta ver lo que pasa en el rectángulo y no fuera. Pues bueno, con el nuevo formato que se estudia para cambiar la UCL como se conoce a una súper liga de clubes parece ser que es el camino que está tomando, a dar mayor prioridad a los ingresos económicos que al respeto y amor por el deporte mismo.

No se mal entienda, el fútbol (y el deporte) y el negocio pueden convivir sin problemas y es más, pueden seguir haciendo como hasta ahora, ayudarse el uno al otro.

La magia de la champions league, del mundial de naciones, de los clásicos de cada país, es que estos  pasan muy pocas veces en cada cierto tiempo y eso hace que se disfrute, que se espere con mucha expectación, que se goce cada minuto previo al encuentro. La analogía hasta puede llegar a ser simple: un día o dos días puedes comer el “mejor chocolate del mundo”, es más, puede que sea tan bueno, que lo comas una semana entera, pero después de tanto probar lo mejor del mundo te cansas, necesitas variación, necesitas de esos vaivenes de malos y buenos sabores para poder apreciar cuando tienes el “mejor chocolate del mundo” en tus manos.

El llevar el negocio por encima de lo deportivo a la larga no dejará más que el aficionado se aleje del deporte, busca alguna otra alternativa, requiera de otras experiencias y eso dañara al fútbol y al negocio.

Si trasladamos esto a México podemos ver el ejemplo un poco más palpable. La Federación Mexicana de Fútbol se inclinó por hacer partidos en Estados Unidos apelando a la nostalgia del inmigrante, ellos quienes no les importaría mucho pagar boletos carísimos, siempre y cuando pudieran sentirse en su país, estar con los suyos en un ambiente que conocen y ver a sus “ídolos del campo” durante dos horas. Ahora los estadios no se llenan, ya no se pueden llevar los partidos a cualquier metrópoli por que no será suficiente el boletaje vendido, la gente ya no cree en los “ídolos” que alguna vez ensalzo.

En la liga Mx pasa algo similar, se priorizo el buen negocio, que las televisoras ganarán con horarios que a veces no acomodaban a los aficionados, con estadios muy poco funcionales que no acompañan a la experiencia de vivir el partido fuera del espectáculo perse, compras de jugadores extranjeros que no necesariamente tenían el nivel para estar jugando en un equipo de primera división en México, eso alejo al aficionado, lo desintereso, orillo a buscar otras opciones de fútbol en otros países, y con la accesibilidad que tenemos hoy en día para ver un Milán vs Inter de Milán en un Domingo a la misma hora que un Toluca vs Veracruz pues la situación para el consumo local se hace más difícil.

Pero ojo, esto no está lejos de pasar en el fútbol Europeo, aunque parezca descabellado ahora mismo.

Ayer la UEFA presento un plan para cambiar el formato de la UCL como se conoce y hacer una “súper liga europea de clubs” en el que los equipos top se podrán enfrentar cada 8 días uno contra otro los fines de semana, dejando de lado a su liga local y priorizando este nuevo formato. Al principio suena como de ensueño, ver a los mejores peleando en una carrera de constancia, todos contra todos por demostrar quién es el mejor. Entonces ¿Por qué está mal esta idea?

Se saturara al aficionado de partidos que antes se veían cada año o cada 3 años en la mejor competición del mundo, se acostumbrará a el nivel de los equipos top enfrentándose y eso afectará a los de mediano nivel que seguramente pocos querrán seguir y por consecuencia los apoyos económicos de televisoras, patrocinios, impensable que puedan fichar jugadores top, etc. Se les negará, es decir, se les hará más difícil buscar estar en esta “súper liga”  y veremos a los mismos grandes equipos enfrentarse sin la alternativa de la variación, de la emoción de que un equipo llamado chico enfrente al gigante y la posibilidad de que lo gane. ¿Puede existir otro Liecester City? Sin duda sí, pero esto será cada vez menos común, una vez cada 100 años y eso no ayuda a la esencia del fútbol.

Debe existir un equilibrio, deben de existir los enfrentamientos tipo David y Goliath, debe apoyarse al equipo chico para que este en posibilidad de dar espectáculo en su liga local. Ir por una “súper liga” es el camino fácil.

Respondiendo a la pregunta inicial, SI, el dinero acabara con el fútbol, aunque no a corto ni mediano plazo, pero sí que LO ACABARÁ.

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