octubre 25, 2020

Factor Cu4tro

Somos la revolución deportiva

El Gladiador del Barcelona

Ha esta vida llegamos a trascender y a dejar legado. De eso se trata, andar en el camino dejando huella hacia tus semejantes. No importa si solo son cinco años, o es una vida entera. Maximus decía en Gladiador “Lo que hacemos en la vida, tiene un eco en la eternidad”

Con un sueño que empezaba desde niño, como adolescente vivía cerca de los campos del Barcelona, donde era capaz de observar a sus ídolos entrenar y desear ya como adulto, contribuir a la causa blaugrana. La suerte como jugador no lo alumbro en tierras culés, y alejado de sus sueños, estuvo en cinco sitios donde nunca desentono como jugador de calidad. Él, es Tito Vilanova el otro genio de la táctica y la estrategia, el que vivió con Pep y desarrollo la estructura y la formación del equipo que domino Europa y el mundo durante cinco años.

Como entrenador, arribo al Cadete B del F.C. Barcelona en el 2001/2002, donde tuvo a sus órdenes jugadores jóvenes como Lionel Messi, Gerard Piqué, Cesc Fábregas, siendo responsable de la parte formativa del equipo más laureado de la historia. Con las bases suficientes para desarrollar los valores del barcelonismo, Tito fue capaz de incursionar en la vida de estos cracks y dejar huella en ellos.

Vilanova y Pep con el histórico Triplete

Así, en compañía de Pep y tras un par de experiencias fuera de la Casa club, arribo a la filial culé en el 2007, misma que armaron su gran amigo. El, como mano derecho, fue una pieza fundamental para el ascenso en aquella temporada que domino el equipo comandado por Sergi Busquets. Con el ascenso de Pep también sobrevino el de Tito y en más de una ocasión se le vio rondar el área técnica y dar indicaciones a la par del estratega principal. Tras la partida de Guardiola del vestidor culé, Vilanova fue el encargado al equipo al frente, ya como director técnico y no como asistente, tanto así que durante su tiempo fue cuando Messi consiguió su mayor media de goles al promediar 1.2 tantos por partido.

Abidal y Tito con la Copa del Rey

Tito no solo triunfo en una carrera llena de complicaciones. La vida le puso una guerra durísima contra el cáncer de la glándula parótida. El marqués de la Masía toco su cumbre a los 42 años donde gano muchísimas batallas que lo encumbraron como el alma de un equipo capaz de logarlo que sea. Aprendió a superar sus dolencias, minimizar los efectos del tratamiento y poner buena cara a un fin inminente, situaciones que supo transmitir a sus jugadores cuando el panorama parecía desolador tras una época dorada. 

Per sempre Etern

Hoy, cinco años después, se recuerda a Tito. Si la historia de los romanos se pareciera a la del barcelonismo, Cruyff seria Rómulo, Guardiola seria Trajano, el gran emperador y Tito seria Máximo, el Gladiador de Barcelona.  

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