octubre 30, 2020

Factor Cu4tro

Somos la revolución deportiva

Entre la tormenta

Cerca de 40 torneos sin levantar el título de liga, cientos de millones de dólares gastados, decenas de jugadores, directivos y entrenadores que han sido parte del equipo son el rostro del Cruz Azul de los últimos 20 años. Sin sumar las dos finales perdidas contra el acérrimo rival, Club América; una de ellas de forma inimaginable en los últimos minutos del encuentro y prácticamente con el trofeo en las manos.

La frustración se ha apoderado de La Noria al grado de concentrar toda la atención a las declaraciones de la prensa mexicana, la cual, en su mayoría, está destinada a sacar de quicio a jugadores y cuerpo técnico con declaraciones difamatorias muchas de ellas sin sentido o fuentes confiables de información.

El psicólogo austriaco Fritz Heider es el padre de la teoría de la atribución, la cual define como “un método que las personas utilizan para explicar su comportamiento y el de los demás”. Heider sugirió que las personas atribuyen su propio comportamiento al accionar de los demás.

Y esto es lo que ocurrió en Cruz Azul, quien ha culpado en incontables situaciones a los entes que lo rodean sobre su desempeño futbolístico las últimas campañas. Resulta mucho más fácil culpar a los demás que hacerse responsable de sus propias acciones y enfrentar las adversidades con ayuda de los propios compañeros de profesión; como un verdadero equipo e institución que presume de ser grande.

El ser humano es un ser social y es obvio que el entorno afecta, directa o indirectamente nuestro comportamiento en los diversos ámbitos de la vida. No hacer atribuciones es imposible, porque es una función adaptativa.

En el campo profesional, en nuestro caso es el ser futbolista, el contrastar las atribuciones permite sistematizar el trabajo realizado y evaluar todas las partes que puedan afectar el fin último de este deporte que es hacer goles, ganar partidos y levantar trofeos.

Es por esto que para Billy Álvarez, Pedro Caixinha, Jesús Corona y todo Cruz Azul es indispensable enfocar su atención a lo realmente importante y dejar de lado las acusaciones y polémicas frente a cámaras y micrófonos. Juntarse como equipo que son y decir las cosas que no están funcionando de frente y apoyarse los unos a los otros.

Como lo dijo Carlos Hermosillo, un referente del equipo cementero que además le otorgó el título del Invierno 1997 al vencer vía penal a Ángel David Comizzo, “demuestren en la cancha ganando partidos y sumando puntos”.

Menos diálogo absurdo y más acción, el coraje de competir se demuestra en la cancha, las palabras se van con el viento y muchas veces resultan ser hipócritas. ¡Unión Azul!.

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