octubre 23, 2020

Factor Cu4tro

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La relación entre el Barcelona y Messi ya se sabía que se encontraba mal, entre las peticiones del astro argentino para salir de la entidad blaugrana y las trabas puestas por la directiva comandada por Bartomeu, el ambiente estaba tenso en el Camp Nou; pero hoy se confirma que la relación está rota.

¿Qué está pasando en Barcelona? Leo Messi en 2018 firmó una renovación por dos años más con el club y además había un año opcional, es decir, si al finalizar la campaña de 2019-2020 (la segunda de su contrato) Messi decidía salir del Barcelona, él podría rescindir su contrato de forma unilateral. El problema es que la temporada 2019-2020 terminaba el 31 de Mayo del presente año y ambas partes tienen sus argumentos para defender su postura. El argentino porque si bien la temporada se suponía debía terminar el 31 de Mayo, la situación mundial por el CoVid-19 obligó a todo el mundo a recalendarizar sus partidos y con ello, el final de temporada efectiva se recorrió hasta el pasado 23 de Agosto. Mientras, el club puede alegar que este final de temporada fue efectivo pero no legal, ya que otros jugadores cuyo contrato vencía el 31 de Mayo dejaron de participar con sus respectivos equipos aún teniendo partidos por delante, el ejemplo más claro es el del uruguayo Edinson Cavani quien dejó al PSG aún teniendo por delante los compromisos de Champions League.

Entonces el tema legal y contractual va para largo, porque en Barcelona se aferran a mantener a Messi en el club aún en contra de su voluntad y en caso de salir del club, se deberán abonar los 700 Millones de Euros de su cláusula, mismos que en tiempos de pandemia parecen imposibles. Para esto, el padre de Messi, el señor Jorge Messi ya ha pedido una reunión con la entidad blaugrana para negociar la posible rescisión de su hijo o incluso una venta para que ambas partes queden conformes; pero la directiva de Barcelona está encerrada y encaprichada, por lo que ya le comunicaron al señor Messi que no se van a sentar a negociar ni salidas, ni rescisiones, lo único que se podrá negociar es una posible renovación del contrato entre Messi y Barcelona; algo que a como están las aguas, parece imposible.

En Barcelona ya le comienzan a criminalizar a Messi, tildándolo de mal agradecido o de “pecho frío”; pero probablemente estas actitudes de la directiva no sean únicamente en el ámbito contractual; pues hace mucho el Barcelona depende únicamente de Messi, todo su funcionamiento colectivo pasa por los pies del argentino y los fracasos sólo se le achacan al número “10”; hace mucho la directiva ha dejado desprotegido a Messi, pues tras las salidas de Xavi, Iniesta y Neymar; los fichajes para suplir estos lugares no han estado a la altura y ha provocado un desgaste excesivo de Messi, tanto a nivel físico y técnico, como en imagen, ya que para la afición en general Messi es el culpable o el responsable del club.

Este “Gato de Schrödinger” en que se ha convertido la situación de Messi y el Barcelona ha provocado que el astro haya incurrido en faltas graves dentro del contrato colectivo que tiene firmado no sólo en el Barcelona, sino en el contrato de La Liga; pues Messi no se presentó el fin de semana a realizarse las pruebas PCR para detección de CoVid necesarias para el inicio de pretemporada y tampoco se ha presentado hoy al propio (inicio de pretemporada); con esto suma dos faltas en el trabajo y según el reglamento colectivo: “La primera y segunda falta consistente en el abandono del trabajo, sin causa justificada, no tratándose de un partido. En caso de tener una tercera falta, esta entrará en la categoría de muy grave”. En caso de ausentarse mañana a la segunda sesión, Messi tendría ya tres faltas y podría ser inhabilitado hasta un mes de forma física y económica. El problema es que si Messi se presenta sería como aceptar o ceder ante el club, incluso si no se llegara a presentar; el club aún no ha tomado una postura oficial respecto a la salida del jugador, por lo cuál la sanción previamente mencionada podría quedar anulada.

El problema es que ni Bartomeu, ni Messi parece que vayan a ceder; por lo cuál esto tendrá que llegar a instancias legales, donde parece que la mano está de lado del club; pues la salida de Messi afecta hasta a la economía española, sí, así como se lee; pues no sólo se irá Messi de La Liga, también se sabe que Suárez está buscando equipo fuera de España, que sumado a la salida de Neymar, Cristiano Ronaldo y ahora Messi; son varios millones de euros menos para la recaudación fiscal en España.

Si Messi sale del Barcelona nadie lo va a culpar, pues así como hoy el club lo expone, lleva ya varias temporadas exponiéndolo en el campo; dejándolo desprotegido y poniéndolo a pelear a él solo contra todo un equipo. Messi se siente traicionado, pero su salida no sólo afectaría al club, afectaría a los aficionados, a La Liga (pues se queda sin un referente de talla mundial) y al propio Gobierno Español. Ya veremos en que termina este cuento, pues La Liga ya comienza en dos semanas

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