Líder silencioso

De niño sobrevivió a la Guerra Civil de su país y fue paso a paso en busca de un sueño. Hoy es el líder de la Selección de Futbol de Croacia subcampeona del mundo y del medio campo del tricampeón de Europa, el Real Madrid. Dueño de un futbol e inteligencia brutales, él es Luka Modric.

Un país alistado para la guerra, en la comunidad de Obrovac la familia Modric despedía a su soldado que participaría en esta catástrofe; su nombre Stipe Modric.

Casas destrozadas, familias desintegradas, calles repletas de soldados al cuidado de su base militar en donde además verificaban cada una de las camas hechas con palos de madera y telas de los mismos uniformes en donde yacían los restos de sus compañeros, fallecidos en combate.

Ahí en Obrovac, con apenas seis años y siendo el hombre de la casa, ya que su padre se encontraba en la guerra, Luka Modric pateaba un balón entre escombros con sus zapatos gastados y espinilleras hechas de madera; rompiendo más ventanas con su balón que las mismas bombas que estallaban a diario a unas cuantas calles, en donde un día no se imaginó lo que sucedería: vería como mataban a su abuelo. Luka se quedaba solo, la única esperanza que tenía era seguir pateando su balón, y por suerte su madre y hermanas lo apoyaban.

Ya en Zadar el futbol se comía en la casa del pequeño «Lukita» en quien era depositada la esperanza de salir de la pobreza extrema. Pero no solo bastaba con patear un balón contra una pared, se necesitaba algo más; ese talento lo tenía Modric.

A sus 10 años el sueño comenzaba a realizarse. Tomislav Basic, jefe de cantera del Zadar decidió ficharlo. Con sus espinilleras de madera aquel niño, delgado casi hasta los huesos, destacaba ya con un buen manejo del esférico. Tiempo después, en 2003, llegaba al Dinamo de Zagreb debutando un año después en el máximo circuito del balompié croata.

Cuatro años después jugaba ya en la mejor liga del mundo: Premier League. El Tottenham le otorgaba la oportunidad que no desaprovecharía, jugando al más alto nivel de exigencia y futbol.

Cuatro temporadas le bastaron para que la mirada del experimentado director técnico portugués, José Mourinho se desviara a Inglaterra, pidiendo luego a la directiva del equipo al que dirigía, traer al talentoso jugador croata. Llegaba entonces a uno de los equipos más importantes e históricos del futbol mundial: el Real Madrid. El resto es historia.

A los 6 años sobrevivió a la guerra en su país refugiándose en la pelota, una muestra más de que el futbol va más allá de 11 vs 11. Hoy 29 años después es el mejor jugador del planeta, ganando el Balón de Oro y terminando con una hegemonía de 10 años a cargo de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

 

 

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