agosto 10, 2020

Factor Cu4tro

Somos la revolución deportiva

Existe un complejo de superioridad de quien la viste en la selección absoluta y eso se muestra en los pobres resultados deportivos

Futuro Incierto

Vaya problema se generó el 3 de octubre del 2005. El resultado obtenido por el equipo de Jesús Ramirez, creo una nueva problemática en el futbol mexicano: ¿Que tiene que pasar con el futbolista mexicano, tras ser campeón del mundo en selecciones inferiores?

No existe solución tras 14 años de uno de los máximos logros de la selección en casi 100 años de historia, pues los futbolistas siguen estando en el limbo de la trascendencia deportiva. En el análisis de la incorporación de los jugadores campeones del mundo, vino de más a menos, pues es importante destacar que, después del éxito en Perú, se sumaron un campeonato más en 2011, un cuarto lugar, una eliminación en octavos y dos subcampeonatos en 2013 y el reciente en 2019.  

Solo catorce de los 18 jugadores que levantaron la copa en 2005, pudieron debutar en primera división, once llegaron a la selección mayor y solo seis se mantienen en el máximo circuito, ya sea aquí, o en cualquier otro país. Aunque el tema parecía darle a México, las bases necesarias para construir equipos competitivos de elite mundial, en realidad se convirtió en un círculo vicioso que afecto a las siguientes generaciones.

Solo Giovani, Vela, Moreno y Juarez, se mantienen en máxima competencia

EL equipo campeón del 2011, sufrió en demasía para obtener un lugar en el máximo circuito. 10 de los 18, lograron llegar a jugar mínimo un partido en primera división, de los cuales seis, siguen vigentes. Los demás se mantienen en Ascenso, Segunda división o Liga Premier, aunque ya varios están a punto del retiro. Hablar de selección mexicana, es un tema aún más grave, pues solo Alfonso Gonzalez y Marco Bueno han obtenido oportunidades.

Briseño, el único campeón del 2011 que pudo jugar en Europa

Tras una gran Copa Mundial en Emiratos Árabes Unidos, nueve de los hombres que llevo Raúl Gutiérrez a ese mundial, pudieron debutar. De todos ellos, seis se mantienen vigentes, siendo Raúl Gudiño el alumno más destacado, pues junto a Omar Govea, han sido los únicos convocados a una selección mayor, aunque ambos con muchas críticas por sus actuaciones en Chivas en caso de Gudiño, y las decisiones que ha tomado Govea, con respecto a sus equipos.

Sin duda alguna, los esfuerzos de la federación por crear competencia en inferiores que permitan ser una potencia mundial, han servido para conjuntar equipos competitivos. Los torneos infantiles, Sub-13, Sub-17 y Sub-20, se han convertido en un extraordinario aparador para ganar experiencia de juego. Desafortunadamente, el siguiente paso que no ha querido dar el máximo organismo del futbol en México, es la correcta integración de estos futbolistas a la primera división.

A pesar de las reglas 20/11 o la función de la Copa MX como parte de la inclusión de jóvenes a la competencia, los equipos no realizan los esfuerzos suficientes para mantener concentrados a los futbolistas en generarse un lugar en los primeros equipos. El trabajo de alto rendimiento es mediocre, destacando únicamente Pachuca, Santos y América en este rubro por encima de todos los demás. Chivas, Atlas y Pumas, dan oportunidades a los chavos de mostrarse, pero sin la continuidad necesaria, mientras el resto de los equipos, enfocan sus esfuerzos en hacer negocios con jugadores extranjeros que tapan las oportunidades de manifestarse a los noveles mexicanos.

Pachuca y Santos, los dos equipos que mas jugadores han debutado en los últimos 10 años

Las bases para crear estructuras robustas de formación deportiva, se encuentran puestas desde la generación de títulos o resultados destacados que no logran permearse hasta la selección mayor. Otro tema que sigue siendo importante, es el trabajo psicológico hacia los jugadores que portan la playera verde, pues desde mi punto de vista, existe un complejo de superioridad de quien la viste en la selección absoluta y eso se muestra en los pobres resultados deportivos que se muestran a la par de los títulos obtenidos en las inferiores.

Siempre he dicho que si un entrenador mexicano o extranjero, desea trascender en el futbol nacional, debe realizar un cambio de juicios, actitudes y pensamientos, en el proceder del futbolista, a beneficio del juego en equipo. Todo parece indicar, que Gerardo Martino está trabajando en ello, y será en vísperas de la Copa del Mundo de Qatar, donde podemos emitir un juicio real de su proceder como entrenador del combinado nacional.  De observar las mismas actitudes, obtendremos los mismos resultados.

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