octubre 22, 2020

Factor Cu4tro

Somos la revolución deportiva

Una temporada turbulenta con un final ilustre

Es oficial; por fin hay campeón de la liga donde habita el mejor baloncesto del mundo; aunque la temporada llegó a pender de un hilo debido a la pandemia mundial que pausó la temporada a principios de marzo. Gracias a la Burbuja de Orlando fue posible adaptarse y sellar con broche de oro mediante una postemporada que cambió el formato utilizado durante 74 largos años.

Life Inside the N.B.A. Bubble - The New York Times
Complejo deportivo de Orlando. Vía The New York Times.

La reinserción de los equipos fue en principio un enigma, pues hubieron conjuntos que alcanzaron su ritmo de manera inmediata; mientras que otros sufrieron para mantener un juego consistente los primeros ocho partidos. Tanto el Heat como los Lakers sufrieron en esta primera etapa, ambos ganaron sólo tres partidos y perdieron cinco.

Contexto

Miami quedó clasificado con una modesta quinta posición en la clasificación del Este; por tanto, es seguro afirmar que nadie esperaba su arribo a las finales de la NBA. De hecho, se afirmaba que el conjunto de Milwaukee iría derecho hacia las finales y que Giannis le haría frente a cualquiera en la otra conferencia, sobre todo, después de haber sido galardonado con el premio al jugador más valioso y defensor del año, en la misma temporada.

Giannis Antetokounmpo, ganador del MVP de la NBA 2019/20
Giannis Antetokounmpo nombrado MVP por segundo año consecutivo. Vía Twitter.

En el Oeste fue todo lo contrario, ya que, la ciudad de Los Ángeles era favorita para llevarse el trofeo Larry O’Brien, independientemente si eran los Clippers o los Lakers. Para muchos, la dupla de Kawhi Leonard y Paul George era mucho mejor que la de Anthony Davis y LeBron James; pues, además de sus dos estrellas, la plantilla contaba con una extensa profundidad proveída por sus jugadores de la banca, entre ellos Louis Williams y Montrezl Harrell, quien se llevó el premio al mejor sexto hombre.

LA Clippers' Montrezl Harrell Has a Message for His Critics After Winning  NBA's Sixth Man of The Year Award - EssentiallySports
Montrezl Harrell sosteniendo el trofeo al Sexto Hombre del Año. Vía Essentially Sports.

Los Playoffs

Una estrategia que suelen utilizar los equipos veteranos es mantener un ritmo por debajo del máximo esfuerzo para no cansar a sus jugadores y que estos lleguen frescos a disputar las primeras rondas. Sin embargo, el balance de victorias/derrotas suele ser fiable para determinar al favorito, añadiendo el hecho de que al jugarse una serie en lugar de un partido, se le otorga prioridad a la constancia en lugar de al esfuerzo único, como es el caso del futbol americano.

Los equipos que suelen tener un éxito mayor de cara a la postemporada, son aquellos que manejan a la perfección dos facetas importantes, como el manejo del balón y la defensa colectiva. En este caso, tanto Miami como Los Ángeles, dominaron su conferencia en ambos departamentos. Es verdad que ambos equipos sufrieron para mantenerse constantes durante los partidos de calentamiento, pero, cuando comenzaron a tener éxito para marcar el ritmo de juego frente a sus oponentes, fue gracias a su veloz rotación de balón e ímpetu defensivo.

“Si enfrentaras a LeBron de 27 años con el de 35, el más veterano dominaría al otro”
– LeBron James

Se podrá criticar a las estrellas que no son capaces de ganar un campeonato, pero, existen franquicias que los han ganado sin necesidad de una figura dominante, como es el caso de los Pistons en 2004, quienes barrieron a Kobe, Shaq, Gary Payton y Karl Malone; o los Mavericks del 2011 que derrotaron a LeBron, Wade y Bosh.

Al ser el baloncesto un deporte de constante rotación de balón, es mil veces más importante una buena estrategia y una plantilla rodeada de buenos jugadores capaces de entenderse en pista, que basar la ofensiva del equipo en un solo o unos cuantos jugadores. Por ello, tanto Bucks, Celtics y Clippers fueron sorprendidos por equipos como Denver o Miami, que sí, tenían estrellas, pero jamás dejaron de involucrar a sus otros integrantes.

Clippers' collapse in Game 7 another reminder they're still who they've  always been - CBSSports.com
Clippers perdió ante Nuggets pese ir arriba tres juegos a uno.

Una vieja rivalidad

Luego de una década, finalmente volvieron los Lakers a las finales, y, sobra mencionar lo ansiosos que estaban por llevar de vuelta el trofeo Larry O’Brien a casa por décimo séptima ocasión, luego del doloroso fallecimiento de la estrella más querida en la historia de la franquicia, Kobe Bryant. Por otra parte estaba la dupla de Pat Riley y Erik Spoelstra, quienes buscaban otro campeonato para su franquicia, luego del retiro de Dwyane Wade y la amarga salida de LeBron del conjunto de Miami en 2014, tras ser derrotados por San Antonio en las finales de ese año.

La serie comenzó con un claro dominio por parte de los Lakers sobre el Heat en los dos primeros partidos, los cuales ganaron por más de diez puntos; aunque, la primera victoria fue diezmada por un arbitraje que se vio tendencioso en favor del conjunto angelino, después que pitaran varias faltas innecesarias sobre jugadores importantes del equipo visitante en los primeros cuartos del partido, las cuales mermaron su ritmo y confianza tanto a la hora de defender como de atacar desde los primeros minutos; aunque tal tendencia fue disminuyendo conforme avanzaba el partido, el daño estaba hecho.

En el tercer juego, Miami no se pudo quejar, pues, su victoria se debió en gran parte a que los árbitros también hicieron de las suyas, pitando varias faltas en contra de LeBron en distintas acciones ofensivas que hubieran sido ignoradas en otras circunstancias; de modo que, tanto su ritmo, como el de su equipo se vieron afectados por una situación que no debió ser factor.

Desde el cuarto partido se vio la calidad neta de ambos equipos y las razones por las que ambos conjuntos llegaron como los mejores de sus respectivas conferencias, luego de una gran exhibición de equipo equivalente a un juego de ajedrez, donde el ganador se terminaría definiendo en virtud de su habilidad marcando el ritmo de juego; desde entonces, los marcadores finales fueron más apretados. Pese a ello, los Lakers acorralaron a sus oponentes después de cuatro partidos, dado que salieron vencedores en tres de cuatro ocasiones.

Mejores momentos de Jimmy Butler en las dos victorias de Miami.

Luego de un déficit de tres partidos para Miami, fue necesario recurrir a un esfuerzo extra de su estrella, Jimmy Butler, quien marcó un triple doble, además de una gran defensa sobre LeBron en los últimos y así, salvaría a su equipo de la eliminación. Cabe destacar que, aunque la actuación colectiva del equipo fue fructífera, no fue óptima, pues, una tendencia del Heat en estas finales fue su desesperación en ataque que los llevó a tomar tiros apresurados y por consiguiente erráticos que fueron disminuyendo su ventaja poco a poco. El hecho de que hayan vencido en dicho encuentro es un milagro.

Lamentablemente, para el sexto partido Miami siguió con la misma estrategia con la que jugó los últimos minutos del quinto partido, de tal modo que el marcador final fue catastrófico e indiscutiblemente, también fue el peor partido que disputaron en esta serie, haciendo ver a los Lakers como una escuadra invencible y a su vez, logrando que cada espectador cuestionara si el regreso de la escuadra de Florida al máximo escenario del básquet fue pura suerte.

Pese a las críticas, es digno de admirar lo lejos que llegaron con un núcleo de jugadores en su mayoría jóvenes, que apenas se conocían y que sin duda, tienen una proyección mucho más prometedora que lo reflejado en el resultado de este último partido.

Michael Jordan y LeBron James, únicos jugadores que han ganado 4 o más trofeos MVP y MVP de las finales.

LeBron James consiguió su cuarto campeonato con tres equipos diferentes y se convirtió en el único jugador de la historia en ser premiado con el trofeo Bill Russell en cada uno de ellos. Después de tal logro, no sólo convirtió a la franquicia de los Lakers en la más ganadora de la NBA, también le rindió el perfecto homenaje a Kobe Bryant.

Para muchos expertos y amantes del básquet moderno, el número 23 de la escuadra angelina se ha convertido no sólo en el mejor jugador de su época, sino, en el mejor jugador de la historia. Esta campaña será recordada como una de las más inusuales en la historia de la Asociación Nacional de Baloncesto, pero, sin lugar a dudas, su final será también uno de los más ilustres.

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